ROBIN


YOU DON'T KNOW ANYTHING ABOUT ME

Life


— Infancia —

Apenas siendo una niña pequeña de escasos cinco años, perdió a sus padres. De ahí que no tenga ningún recuerdo de ellos.
Por suerte, a pesar de quedar huérfana no tuvo que residir en ningún internado ni tampoco deambular por casas de acogida. Shinoby, un señor que se "identificaba" como tío lejano de su padre, la crió y cuidó lo mejor que pudo.
Al fin y al cabo, crecer en un entorno de drogas, crímenes y lujuria no era el ideal para cualquier persona; y mucho menos para una niña tan pequeña.Pasados dos años, la pequeña ya sabía cómo emplear un arma tan sencilla y letal como lo es un cuchillo. Tras cientos de llantos, tuvo que aprender a base de regañinas y castigos por parte de Shinoby; quien le aseguraba que el mundo le resultaría mucho más sencillo si sabía defenderse. No entendía porqué debía aprender todas esas cosas, pues ya tenían cuerpos de seguridad en la casa. Incluso esos mismos hombres de negro trajeados la acompañaban a comprarse golosinas; pero si realmente era necesasio para vivir, la niña pensaba lograrlo. Temía desaparecer de la faz de la Tierra y quedar en el olvido, pues, ¿qué venía después?Con diez años, el Tío Shinoby le propuso asistir a una reunión de trabajo. Decía que estaba preparada para conocer cómo funcionaba el mundo adulto; y obviamente ella no pensaba rechazar esa oferta. Al fin comprendería quiénes eran los socios del Tío, y lo más importante; saber a qué se dedicaban. Era consciente de que su oficio era similar a un alto rango, y que la policía estaba relacionada...Pero no para bien.


— ADOLESCENCIA —

Las palabras que el Tío Shinoby le dedicó años atrás, resonaban en su mente prácticamente cada día.

Tu padre quería abandonarnos para poder disfrutar de una vida normal junto a su mujer y pequeña... Y por mucho que me doliese, yo se lo hubiese permitido... Pero no todos pensamos igual, Yumei, gatita. Formar parte de los Yakuza es un contrato de por vida, así que le juré que tú no sufrirías ningún mal, y que podrías sobrevivir ante cualquier adversidad. Nunca te faltará dinero, siempre serás la dueña de tu propia vida, y en todo momento estarás segura de cualquier peligro.

El pobre e inocente Shinoby creía que por el mero hecho de brindarle educación, entrenarla y enseñarle todos y cada uno de los trapos sucios que el ser humano podría llegar a realizar; la joven preferiría mantenerse al margen y limitarse a ser una espectadora más. La joven disfrutaría de la tranquilidad de una vida adinerada, llena de caprichos por doquier. La joven estaría con quien quisiese cuando le apeteciese. La joven estudiaría cualquier carrera, doctorados y titulaciones a lo largo del mundo sin problema alguno. La joven tenía el mundo a sus pies, pero; quería jugar, divertirse y no aprovecharse de ese privilegio. Tantas horas de entrenos forzosos, tantas clases de idiomas, tantas habilidades... ¿Para qué? ¿Para desperdiciarlas y ser una persona más? ¿No había ya mucha gente así?

No pienso ser menos que tú.

La decisión que había tomado con apenas diez años cambió por completo el transcurso de su vida. Si realizar artes marciales era tedioso, a ello había que sumarle decenas de factores más para ser un diamante en bruto. Y por supuesto que no todo era físico; pues también había que ejercitar la mente.Realizar algunos encargos del Tío y sus conocidos había pasado de un hobby, a un trabajo.
Resultaba reconfortante que la gente le valorase. Ya no era una simple niña, y tampoco una jovencita que se dedicase a escuchar. Ahora se había ganado un nombre, pues era silenciosa, perspicaz y letal.


— SHINIGAMI —

En su mayoría de edad, por fin el mote que le había estado acompañando a lo largo de los años había sido reconocido como su nombre. Además, ya nadie volvería a llamarla como tiempo atrás habrían hecho sus padres; pues era una persona totalmente nueva.

⛧ Ser sobrenatural que invita a los seres humanos hacia la muerte ... ⛧

Su desarrollo físico era más que notorio, pues sus atributos de mujer no pasaban desapercibidos; y eso podría jugarlo a su favor. Nunca como una debilidad, sino como un cebo para sus presas.

⛧ ... o inducen sentimientos de querer morir. ⛧

Por lo tanto, el establecimiento que normalmente era habitado por mafiosos, cárteles, corruptos, ... fue su idónea elección.¿Para qué tener que ir a buscar sus objetivos, cuando podrían ir ellos hacia ella? Además, aquel lugar era ideal para obtener y mover información por y para su familia; los Yakuza.


— A YEAR AGO... —

La nueva y agradable Robin residía en un gran apartamento junto a sus dos animalitos; los cuales desde siempre había malcriado.Rozando ya los veintisiete años, la chica repleta de tatuajes mantenía su oficio como asesina, espía y cualquier otra profesión oscura que su familia le solicitase. Ellos no dependían nunca de ella, pero sí que la tienen en cuenta para que pueda distraerse y evadir la tan aburrida monotonía.Habitualmente, el Tío contaba con ella en prácticamente todos sus trabajos, haciéndola partícipe. Al fin y al cabo, es una de las candidatas para heredar uno de los clanes pertenecientes a los Yakuza.La gente que forma parte de la familia sabe quién es, pero gente ajena al ámbito no tiene porqué conocer su pasado, presente o porqué tiene todo un arsenal en una pared oculta de su apartamento.


— NOWADAYS... —

Confiar en alguien nunca había sido una opción, y la japonesa seguía en sus trece: tarde o temprano, acabaría sola. Mejor asumirlo desde ahora que llevarse una sorpresa amarga después.Desde el accidente, su mente se había vuelto todavía más sombría, más afilada, teñida de sarcasmo. Una coraza invisible que mantenía a cualquiera a raya. Nadie se le acercaba… y así, al menos, dolía menos.

Details

༻✦༺ Birthday: X/X/96
༻✧༺ Altura: 1'70 m
༻✦༺ Colores favoritos: Rojo - Negro - Verde
༻✧༺ Animales: Bagheera (gato negro)
༻✦༺ Idiomas: Japonés - Inglés - Chino - Coreano - Alemán
Sabe tocar múltiples instrumentos, pero prefiere emplear su tiempo realizando dibujos. Algunos de sus tatuajes se los ha hecho ella misma.Adora la naturaleza, y prefiere la compañía de cualquier animal antes que la de otro ser humano. Piensa que se debe al entorno que ha tenido durante tantos años.Todo el mundo adora las flores, pero ella tiene una colección de cactus.Fuma y bebe, pero ha dejado de consumir otras sustancias. No quiere llegar a los 35 años; y espera que se deba a un problema de salud y no a un trabajo fallido.No invita a nadie a su apartamento. Muchos metros, muchas cosas personales; muchas armas.No le gusta que la llamen "cielo, preciosa, linda", y motes variados. Se hace llamar Robin, y así quiere que la traten.Su amistad y confianza no la comparte con cualquiera.